La magia de la gastronomía y el vino se vuelve a desatar en el Restaurante Columbus, un lugar donde la pasión por la cocina se mezcla con la excelencia del vino. Esta vez, celebramos una nueva edición de Vinum, una iniciativa que no solo busca resaltar la cultura del vino, sino también ofrecer una experiencia sensorial única a través de la fusión del arte culinario de Mario Sandoval y los vinos de Bodegas Comenge.
Un encuentro inolvidable en el restaurante Columbus
En una atmósfera de camaradería y buen gusto, varios amigos y clientes de Bodegas Comenge se reunieron para disfrutar de una velada excepcional. Entre los asistentes se encontraban figuras destacadas del mundo gastronómico, como Esteban Capdevila, quien tuvo la misión de presentar cada vino y guiar a los comensales a través de esta experiencia. Se sumaron nombres como Miguel Ángel Marinelli del Grupo Saigon y José Ángel Aguinaga del Restaurante Illunbe, creando una mesa llena de talento y sabiduría culinaria.
- Michele de Vita (Studio Gastronómico y La Gastrotaberna)
- Alberto Granados (Planeta en Conserva)
- Leopoldo Gómez (Restaurante Aldaba)
- Antonio de las Heras (Chef Restaurante Aldaba)
- Javier y Sandrine (Los Quesos de L’Amélie)
- Alfredo Sanz (La Vinoteca El Telégrafo)
- Juanma Galán (Sumiller Restaurante Ramón Freixa)
- Javad Mozaffary (Restaurante Granvía Uno)
- Isaac Gómez Monedero (Sumiller Restaurante Palio)
El enólogo y director general de Bodegas Comenge, Rafael Cuerda, presentó la filosofía de la bodega. Con entusiasmo, habló sobre su localización y los meticulosos métodos de elaboración que dan vida a sus vinos. Esta introducción sentó las bases para la experiencia que estaba por venir.
Maridajes que seducen el paladar
La cena comenzó con el Comenge Verdejo 2013, un vino fresco y vibrante. El sumiller Alejandro Rodríguez Sánchez-Pardo lo eligió para acompañar un Ceviche de Calamar con Papaya y Aguacate. Este plato no solo cautivó por su presentación, sino que también regaló una sinfonía de sabores. La combinación del calamar, cortado de manera ingeniosa en finas tiras, se fusionó perfectamente con la suavidad de la papaya y el aguacate, creando un equilibrio perfecto con el vino.
Como si esto no fuera suficiente, se presentó el Comenge Verdejo 2011, un vino que demuestra cómo el tiempo puede realzar su frescura. Para esta añada, Alejandro seleccionó una Ensalada de Foie Mi Cuit con Frisée, Aguacate, Fresas y Pedro Ximénez, elevando aún más la experiencia gastronómica de la noche.
Un viaje a través de los tintos
La velada continuó con el Comenge 2010, que se maridó con un Risotto de Hongos y Queso Parmesano. Este plato, con su textura cremosa y su profundo sabor umami, encontró en el tinto un compañero ideal, resaltando las notas de frutos rojos y la elegancia que caracteriza a los vinos de Ribera del Duero.
La cena tomó un giro clásico con el Don Miguel Comenge 2009, que se servía junto a un Guiso de Callos de Ternera a la Madrileña. Este plato emblemático de la cocina española ofreció una explosión de sabores, un verdadero homenaje a la tradición culinaria, mientras que el vino se manifestaba como un complemento perfecto, realzando la profundidad del guiso.
Un final dulce y memorable
La velada cerró con broche de oro. Se presentó el Comenge 2005, una auténtica joya que había madurado a la perfección. Este vino se maridó con un Pichón Braseado en dos Cocciones con Puré de su Estofado, donde el chef Sandoval demostró su maestría en el manejo de las carnes. La salsa, rica y aromática, acompañó cada bocado de manera sublime.
Como si el despliegue de sabores no fuera suficiente, el postre fue un Chocolate Picante en Texturas con Frutos Rojos Secos Garrapiñados. Con sus diferentes texturas, este dulce fue el cierre perfecto, equilibrando lo dulce y lo picante, dejando a los comensales con ganas de más.
La celebración del talento culinario
Durante toda la noche, Diego Sandoval dirigió el servicio, asegurándose de que cada detalle estuviera cuidado. Con su característico buen humor y una sonrisa, hizo que todos los presentes se sintieran como en casa. La conexión entre los chefs, los sumilleres y los invitados se palpaba en el aire, creando un ambiente cálido y festivo.
Al finalizar la cena, Mario Sandoval hizo un guiño a su equipo de cocina, recibiendo aplausos bien merecidos de un público entusiasmado. La velada no solo fue una celebración de la gastronomía y el vino, sino también un tributo al trabajo en equipo y la pasión que reside en cada plato.
Un evento que trasciende
Finalmente, al concluir la jornada, se tomaron fotos que inmortalizaron una noche llena de sabores, risas y buenos momentos. Diego Sandoval, Jaime Comenge, Alex Rodríguez Sánchez-Pardo y Rafael Cuerda posaron juntos, reflejando el espíritu colaborativo que caracteriza a esta emocionante iniciativa.
Este evento es un recordatorio de la belleza que puede surgir cuando se unen la gastronomía y el vino, creando un espacio donde cada sorbo y cada bocado cuentan una historia. Sin duda, una experiencia que todos los presentes llevarán en su memoria. ¿Te imaginas ser parte de una velada como esta? La mezcla de sabores, la compañía y la pasión por la buena mesa son ingredientes que, sin duda, hacen que la vida sea más rica.







