Si eres un amante del vino y la gastronomía, seguro que te entusiasma la idea de descubrir el sabor de diferentes añadas y cómo una bodega puede evolucionar a lo largo del tiempo. La cata vertical es una experiencia única que no solo deleita el paladar, sino que también cuenta una historia. Te invito a sumergirte en este apasionante mundo donde cada sorbo revela el carácter de la tierra y del tiempo.
Qué es una cata vertical
La cata vertical es una práctica enológica que consiste en degustar diferentes añadas de un mismo vino o de una misma bodega. Esta técnica permite a los asistentes apreciar las variaciones de sabor, aroma y textura que pueden surgir a lo largo de los años. Con cada añada, se revelan matices únicos influenciados por factores como el clima, el suelo y las técnicas de vinificación.
Imagina probar un tempranillo de la misma bodega, pero con una diferencia de hasta 10 años entre un vino y otro. ¡Es como un viaje en el tiempo a través de la experiencia vitivinícola!
Este tipo de cata no solo es para los expertos; es una oportunidad para que cualquier amante del vino descubra cómo las condiciones ambientales y las decisiones del enólogo afectan el producto final. Es una forma de apreciar el arte de la vinificación en su máxima expresión.
La cata vertical en la Escuela Internacional de Cocina
El próximo evento que no querrás perderte se llevará a cabo en la Escuela Internacional de Cocina en Valladolid. El Jueves 6 de Febrero, el enólogo Rafael Cuerda de Bodegas Comenge guiará a los asistentes en un recorrido sensorial a través de cinco de sus mejores vinos de diferentes añadas. Aquí, tendrás la oportunidad de explorar las particularidades de la uva Tempranillo y cómo esta refleja el carácter de la tierra de la Ribera del Duero.
Los vinos que se catarán son:
- Don Miguel Comenge 2010
- Don Miguel Comenge 2009
- Comenge 2009
- Comenge 2007
- Comenge 2005
- Don Miguel Comenge 2005
- Don Miguel Comenge 2004
Este evento no solo es una cata; es una oportunidad de aprender sobre la evolución de los vinos y cómo cada añada cuenta una historia diferente, marcada por las condiciones del año en que se produjo.
El precio de la cata es de 20€ por persona (25€ para los no socios del Club de Cata y Vinos), un precio más que razonable para una experiencia tan enriquecedora. Para más información, puedes comunicarte al Telf: 983 350 880 o al correo electrónico info@eicfp.com.
Por qué asistir a una cata vertical
Asistir a una cata vertical es una experiencia que va más allá de simplemente beber vino. Aquí te dejo algunas razones por las que deberías considerar participar:
- Aprendizaje: Entiende cómo diferentes factores afectan el vino.
- Comparación: Degusta diferentes añadas y nota las diferencias en sabor y aroma.
- Conexiones: Conoce a otros entusiastas del vino y comparte tus impresiones.
- Acceso exclusivo: Muchas veces, estas catas ofrecen vinos que no están disponibles en el mercado.
- Disfrute sensorial: Deja que tus sentidos se deleiten con la complejidad de cada vino.
Si alguna vez te has preguntado cómo un mismo vino puede cambiar de un año a otro, esta cata te dará respuestas y, lo más importante, te permitirá disfrutarlas en primera persona.
¿Qué significa que un vino sea vertical?
Cuando hablamos de un vino «vertical», nos referimos a su capacidad de envejecer y evolucionar con el tiempo. Un vino que es considerado vertical es aquel que no solo se disfruta fresco, sino que mejora con el paso de los años, mostrando nuevos matices y complejidades que sólo el tiempo puede revelar.
Esta evolución depende del tipo de uva, las técnicas de vinificación y las condiciones de almacenamiento. Por ejemplo, un vino de alta calidad puede ofrecer sabores frutales exuberantes en su juventud, pero con el tiempo, puede desarrollar notas más sutiles como cuero, tabaco o especias.
El proceso de envejecimiento es fascinante y cada botella cuenta una historia única. La cata vertical es la mejor forma de experimentar este viaje.
Consejos para disfrutar de una cata vertical
Si te decides a participar en una cata vertical, aquí tienes algunos consejos para aprovechar al máximo la experiencia:
- Casa tu paladar: Tómate un tiempo para reflexionar sobre lo que estás degustando después de cada sorbo.
- Haz preguntas: No dudes en preguntar al enólogo o al anfitrión sobre las diferencias entre las añadas.
- Compara: Haz comparaciones entre los vinos y toma notas sobre tus impresiones.
- Acompañamientos: Si es posible, acompaña la cata con algunos bocados que realcen los sabores del vino.
- Relájate y disfruta: Recuerda que la cata es para disfrutar, así que tómate tu tiempo.
Siguiendo estos consejos, tu experiencia en la cata será no solo informativa, sino también memorable.
La cata vertical en la Escuela Internacional de Cocina no es solo otra actividad; es una invitación a explorar el mundo del vino de una manera profunda y personalizada. Te animo a que vivas esta experiencia y descubras la magia que cada añada puede ofrecer.
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