En el vibrante corazón de Madrid, la gastronomía se transforma y cobra vida en cada esquina. La capital española, siempre en movimiento, se rinde ante la modernidad, y este cambio se refleja en el nuevo fenómeno culinario que está llamando la atención de todos: el Restaurante OTTO. Situado en el icónico Paseo de la Castellana, a un paso de la Plaza de Colón y de la célebre milla de oro, OTTO no es solo un restaurante; es una experiencia que despierta los sentidos y deja huella. ¿Estás listo para descubrirlo?
OTTO, un nuevo ícono en la milla de oro
OTTO ha llegado para revolucionar la escena gastronómica madrileña. Desde su apertura, se ha convertido rápidamente en el lugar de moda, atrayendo tanto a locales como a turistas ávidos de nuevas experiencias culinarias. La combinación de un diseño moderno y acogedor, junto con una propuesta gastronómica innovadora, lo posiciona como un destino imperdible para los amantes de la buena comida.
Al ingresar, los visitantes son recibidos por un ambiente sofisticado pero relajado. Este equilibrio lo ha convertido en un punto de encuentro perfecto para disfrutar de una cena romántica o una celebración con amigos. El equipo de OTTO, bajo la dirección del manager Pedro Galán Pérez, se esfuerza por ofrecer un servicio excepcional, marcando la diferencia en cada detalle.
Una experiencia gastronómica inigualable
La propuesta de OTTO se centra en la fusión de sabores y técnicas clásicas con un toque contemporáneo. En una visita reciente, comenzamos la experiencia con un acogedor Champagne de bienvenida y un aperitivo que nos hizo suspirar: Crema de Alcachofas. Esta combinación no solo abre el apetito, sino que también establece el tono para una comida memorable.
El sumiller y jefe de sala, Adán Gómez, se encargó de guiarnos a través de un viaje de maridaje cuidadosamente seleccionado. El primer vino, un Comenge Verdejo 2013, fue el compañero perfecto para un refrescante Gazpacho de Melón y Tomate Verde. Con el calor ya presente en Madrid, esta elección se sintió como un verdadero soplo de aire fresco.
Un viaje de sabores y texturas
La siguiente propuesta fue un plato de Chipirones Salteados con Crema de Pato y Crema Ligera de Cebolla. La frescura del producto, unida a la suavidad de las cremas, hizo de este plato una obra maestra. En cada bocado, la combinación de texturas y sabores se siente perfectamente equilibrada, una muestra clara del talento del chef.
El maridaje continuó con otro destacado de la bodega: el Comenge 2008. Este vino, con su paso fluido y fresco, acompañó a un Arroz Cremoso de Pato y Tomate Seco. La plenitud de sabores y aromas se realzó con las notas de fruta roja y cremosas que este tinto desprende, haciendo que cada cucharada sea un deleite.
Los vinos de Bodegas Comenge, un tesoro en la bodega de OTTO
La bodega de OTTO alberga un tesoro enológicos de la Ribera del Duero. Los vinos de Bodegas Comenge no solo son una parte integral de la experiencia, sino que también son tratados con el respeto que merecen. La experiencia se vuelve aún más especial con la llegada de Borga Rosete, quien nos sirve el Don Miguel Comenge 2009, un vino que ha sido previamente decantado, asegurando que cada sorbo sea perfecto.
El Pulpo Asado con Carbón de Patatas fue el siguiente plato a degustar, ofreciendo una combinación explosiva de notas de mar y terrenas. Este plato, junto al Don Miguel Comenge, se convierte en una sinfonía de sabores que habla de la dedicación a la calidad que OTTO representa.
Los dulces finales que sellan la experiencia
La experiencia en OTTO no estaría completa sin los postres, que reflejan la creatividad del chef. Comenzamos con un refrescante Mojito: Crema de Ron, Granizado de Menta y Limón, que invita a los sentidos a disfrutar del dulzor del verano. Luego, la estrella del postre fue un Tiramisú: Crema de Mascarpone, Bizcocho de Café y Cacao, que muestra la habilidad del chef para equilibrar lo tradicional con un toque personal.
En cada paso de la comida, desde el primer aperitivo hasta el último sorbo de vino, el equipo de OTTO demuestra su compromiso con la excelencia. Los dos sumilleres, Adán Gómez y Borga Rosete, son embajadores de los vinos que representan, asegurando que cada botella cuente una historia y eleve la experiencia culinaria.
La milla de oro: un destino gastronómico en Madrid
La milla de oro, conocida por su exclusividad y elegancia, es el lugar perfecto para que OTTO florezca. Este tramo de la ciudad es hogar de boutiques de lujo y tiendas de alta gama, convirtiéndolo en un destino no solo para los amantes de la moda, sino también para quienes buscan una experiencia culinaria excepcional. OTTO, con su propuesta innovadora y un ambiente encantador, se ha ganado un lugar en el corazón de la milla de oro.
Descubriendo la esencia de OTTO
No es solo sobre la comida y el vino; es sobre la experiencia completa. En OTTO, cada visita es una celebración de la gastronomía, donde se combinan la pasión por el buen comer y la dedicación al servicio. El equipo de OTTO, liderado por el chef Juan Gely, se asegura de que cada detalle sea perfecto, desde la presentación de los platos hasta la selección de los vinos.
Así que, si estás buscando una experiencia gastronómica que despierte tus sentidos y te lleve a un viaje de sabores, no dudes en visitar el Restaurante OTTO. Seguro que, al igual que nosotros, te quedarás con ganas de volver. ¡Salud y buen provecho!







